Notícia extreta de: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/10/madrid/1349900580_845466.html
Siete días. Este es el lapso de tiempo que ha tenido que
mantener la huelga de hambre el alcalde de San Fernando de Henares,
Julio Setién
(IU), para evitar el embargo de 130 viviendas pertenecientes a unas 200
familias. Esta noche, Julio Setién ha abandonado el ayuno voluntario
tras conocer la existencia de un principio de acuerdo entre las tres
partes implicadas en la remodelación del casco antiguo de esta
localidad: Bankia; la sociedad promotora de la rehabilitación de la
Plaza de España de San Fernando; y las dos empresas constructoras. De
esta forma, se evita que las casas del casco antiguo de este municipio
del Corredor del Henares fueran embargadas por decisión judicial. La
promotora tiene una deuda de 21 millones de euros, que según la
oposición llega a los 25 millones.
El pasado jueves por la mañana Julio Setién inició un ayuno
voluntario para exigir el desbloqueo de unas negociaciones, que de
alargarse hasta el 15 de octubre acabaría en un drama para las 200
familias propietarias de las casas. El alcalde de San Fernando acusaba a
Bankia de cortar el grifo de la financiación de una obra, muy
importante en el municipio, pues se trata de viviendas catalogadas como
patrimonio histórico. La entidad financiera se defendía asegurando que
había abonado todo el dinero previsto, que era de 54 millones, y
aseguraba que la sociedad mixta Plaza de España S. L., (49% municipal y
51% de los vecinos) había realizado más obras de las previstas en el
acuerdo inicial.
La falta de 11 millones, que supuestamente debía aportar Bankia,
impedía que Plaza de España pagara sus trabajos a las constructoras, que
se negaban a entregar las casas a sus propietarios originales. La
pescadilla que se muerde la cola, o “una partida de póquer”, según las
palabras del propio Julio Setién, que denunciaba los intereses de unos y
de otros en alargar las negociaciones para obtener el máximo beneficio.
Y para acelerar esta negociación, Setién planteó un órdago: iniciaría
una huelga de hambre que mantendría mientras no se llegara a un
acuerdo. Esta iniciativa logró que el lunes pasado las partes volvieran a
entablar la negociación. Fuentes del Ayuntamiento aseguran el lunes por
la noche que desde un principio la entidad financiera informó de que
entre sus prioridades estaban los intereses de los vecinos. De paso,
Bankia lograría evitar hacerse con nuevos inmuebles, que tendrían una
difícil salida en la actual coyuntura económica. Esta noche, siete días
después de comenzar el ayuno voluntario, Setién recibía la confirmación
de que las partes habían llegado a un principio de acuerdo: “Y ahora hay
que llevarlo ante un notario, por lo que hasta el momento se trata de
un acuerdo verbal, pero a Julio Setién le han dado las garantías
necesarias de que no habrá ningún imprevisto”, explica el portavoz de
prensa del Ayuntamiento, que informa de que la intención inicial del
alcalde era la de alargar la huelga de hambre hasta ver negro sobre
blanco el acuerdo”. Al final el órdago de Setién ha dado sus frutos. El
alcalde ha ganado la partida.